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Publicado hace: 13 años

Un reptil de dos patas

reptiliano En un post anterior mencionaba aquella parte del cerebro llamada “Cerebro Reptiliano”; y pése a que tengo una idea bien clara de lo que es y lo que hace, me puse a buscar algo de info para poder explicarlo (sin decir pavadas, o pegar pavadas). Entonces, diremos que el reptiliano es una región cerebral, ubicada en la parte de la base posterior del cráneo, en esta región se encuentran las conductas innatas y en muchos casos primitivas del ser humano.

La evolución no ha desechado lo que fue desarrollándose a lo largo de la historia, de manera que las adquisiciones del reptil permanecen casi idénticas en nuestro cerebro y comprenden el sector inferior del sistema nervioso integrado por la médula espinal, los núcleos de la base, el mesencéfalo y el sistema reticular. Más relevante será conocer los aportes del cerebro reptiliano a la vida cotidiana de quienes lo poseen, incluso en las especies de mamíferos que lo suceden en el tiempo, entre las cuales se incluye al hombre.

Somos seres adormecidos con sólo dos impulsos básicos: comer y tratar de no ser comidos. Nuestra motivación vital es simplemente sobrevivir. En realidad, no es una motivación nuestra, es la vida la que busca sobrevivirse. Por eso a la exigencia del alimento sigue muy pronto la de procrear.

Podemos decir que esta región cerebral suministra el mecanismo para integrar los mensajes procedentes del medio circundante interno y del externo, y actuar en forma refleja sobre ellos. Por eso mismo, la conducta resultante es en gran parte de tipo reflejo, lo cual implica que también es estereotipada.

Se encuentra involucrado en las operaciones nostálgicas como la �??vuelta al hogar�?? y la añoranza de la infancia. Lo peor que puede hacérsele al cerebro reptiliano es cambiar de lugar de residencia y de hábitos de vida, actitudes que lo conmueven y desconciertan.

Puede atribuirse al cerebro reptiliano una participación decisiva para comprender algunos fenómenos sociales como la violencia destructiva, la histeria de masas, la importancia de las modas pasajeras y el consumismo.

A ese primer cerebro reptiliano, casi sólo centrado en los movimientos de ataque y huida, le siguió un nuevo cerebro más evolucionado -el límbico- cuya característica básica fue la de estar capacitado para sentir afecto. Surgió así un cerebro social, capaz de unir a cuantos lo poseían en unidades tribales. Y de esa manera, siempre en busca de una mejor forma de sobrevivir, los primeros monos límbicos pudieron vencer a los más solitarios saurios.

El cerebro reptiliano se comporta en el hombre como legado neurótico de un super-yo ancestral que le impide adaptarse y crear situaciones nuevas, lo cual explica la fuerte resistencia a los cambios que experimentan la mayoría de los seres humanos, independientemente de sus ventajas o desventajas.

Pero con los mamíferos hubo un crecimiento explosivo de algunas regiones del cerebro reptiliano que posibilitaron la formación del segundo cerebro, el límbico, y con él la posibilidad de sentir y expresar emociones. �?ste fue un cambio verdaderamente revolucionario en la historia de la vida, coherentemente acompañada por la posibilidad homeotérmica de manejar la temperatura corporal. Con los mamíferos aparecen las pasiones: el amor, el odio y el altruismo en la historia, de manera que la vida adquiere calor y color. Y también, como veremos, un grado de libertad que implica riesgos, sin los cuales la vida carece de sabor para un verdadero mamífero, a diferencia de lo que hemos visto en el predominio reptiliano.

Así pues, con el cerebro límbico surgido un día en el cráneo de un mono nocturno la vida no mejoró pero sí alcanzó mayor capacidad de supervivencia. Si bien esto -lo he consignado ya- fue sólo una estrategia del propio y mismo cerebro reptiliano puesto que se trataba de encontrar una mejor forma de atacar o de huir. En definitiva, de ser más fuerte para mejor asegurar el alimento.
Pero a la vida, al parecer, no le bastó crear eso que ahora llamamos amor sino que siguió buscando nuevas formas de mejor asegurarse el alimento y sobrepuso al cerebro límbico una corteza gris capaz no sólo de hacerle más fuerte sino -y este es el gran hallazgo de la vida- capaz también de justificar sus actos.

Ahora, con su masa gris -eso que llamamos cerebro razonador- quien tiene poder puede asegurarse todos los deseos reptilianos y justificarlos con las mil razones de una moral que no es ética. La moral del cerebro razonador es sólo coherencia. Y, por ello, puede ser cambiada si así conviene. Y lo que más importa, la moral, que es dual, enjuicia generando el antagonismo entre algo que consideramos el Bien -y que es sólo lo que a nosotros conviene para nuestra supervivencia- y el Mal -ke es algo que atribuimos al otro, a quien tratamos de comer-.

Está comprobado que el ser humano que no recibe suficientes muestras afectivas durante al menos 2 etapas de su vida, puede desarrollar lo que llamamos “problemas de conducta” que no es más que el desarrollo inducido del cerebro reptiliano.

Se han presentado casos de pacientes con parálisis, o cuadraplegia, cuyas funciones motrices son nulas, al ser molestados, a veces con su alimento, reaccionan mediante un movimiento reflejo de defensa o balbucean insultos, cómo es posible estos reflejos en personas que tiene atrofias cerebrales serias? Pues la autodefensa e incluso los insultos son regulados por el cerebro reptiliano, que en algunos casos se mantiene inmune al daño.

Si prestamos atención a un ejercicio simple, el contar hasta 10 cuando estamos molestos, antes de responder; talvez no nos hemos fijado, pero lo que hace realmente este ejercicio es hacer funcionar el cerebro límbico y no dejar al reptiliano reaccionar instintivamente, es como decir, para poder cambiar el lado del cerebro que está funcionando.

Así que, la próxima vez, si contar hasta 10 no es suficiente, prueba contar hasta 100 o a lo mejor algo de algebra puede ayudar a no meter la pata.

Fuentes:
http://www.acupuntura-orgon.com.ar/cerebro2.htm
http://www.dsalud.com/contrapunto_numero33.htm

Stir it up – Bob Marley

5 Responses to “Un reptil de dos patas”

  1. Gerald dice:

    Interesante post amigo, ese pata de la foto se parece a la mascota del Proyecto :)
    Como le llamaremos

  2. ser humano dice:

    ahí si ke no se me ocurre, es ke no soy redactor publicitario, ni tuve nunca un hijo, y no recuerdo haber nombrado a ninguna de mis mascotas

  3. CaRaMeLiTo dice:

    Muchas gracias por dejarnos un poco de tu sabiduria papito… Yo creo q tendre q contar hasta 1000 pq a veces mi cerebro reptiliano se disparata :P jejejejje … Besitos y Cariñitos ;)

  4. Luna dice:

    Bueno, esto me da una pauta mas para sostener mis teorias, en realidad desconocia ke anatomicamente existiria algo asi como esta division, aki un par de links recomendados:

    http://www.luisprada.com/Protected/pacto_reptiliano.htm

    http://www.itapizaco.edu.mx/paginas/Inteligencia.html

  5. exreptilius dice:

    ¡¡¡reptiles de la tierra unidos, jamas seran vencidos…!!!
    esta bien, llegaste a la conclusion de que Darwin y su flamante teoria estaba incompleta… o no.. segun dicen, el mismisimo cientifico y descubridor (¿¿??) se encontro con un enigma evolutivo que le causo mucho insomnio y hasta panico.. que habra sido..? de todas formas, aparentemente existe algun chivato en nuestro cerebro y mas aun, en nuestra estructura de ADN que indica que mas alla de ser mamiferos, somos un tanto lagartos… lo qe sea…

    saludos y el que hace escombro, que lo cargue al hombro..!!!

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