Los alcoholicos con quienes me embriago los fines de semana, no son todos alcoholicos, aunque pensandolo bien tampoco son “todos los fines de semana” son apenas algunos Viernes o Sábado (a veces ambos) y algúno que otro día de los llamados laborables. Bueno, tampoco son alcohólicos (no todos)… tampoco es que bebamos hasta ponernos brutos, bueno, solo un poco.

De todas maneras siempre es agradable pasar un rato con ellos, ya sea para beber, ver una pelicula, o simplemente comer papas fritas y tomar guaraná.

Antes de conocerlos no andaba mucho con la gente de mi barrio, bueno, de niño un poco más, jugar “fulbito”, o alguna vez embriagarme; pero siempre sintiendo que no pertenecía al grupo. Los únicos con los que me había sentido realmente a gusto antes de esto era con “el demon” (mi hermano), putrefy, y el mofle. Aunke un poco más con putrefy con quien siempre hemos tenido una amistad muy estrecha (si, si, ya pueden decir uuUUUUUUuuuuUUU…) Pero como podría ser, luego de tantas anécdotas graciosas (y travesuras tan inocentes como juntar chocolates por una semana y juntarlos todos en un tazón el día sábado, meternos al carro a oir música mientras cada uno se comía más de medio kilo de chocolate, joder a mi hermano, hacer historietas, orinar desde los puentes peatonales de la costa verde a los autos que pasaban, o jugar a tener una banda de rock (travesura que tiempo después se volvió realidad)).

Kien diría que tiempo después pasaríamos a hablarnos solo por msn, y a cagarnos de risa una vez al año (o menos), cuando puede visitar el Perú. Luego de eso partió uno de los borrachos más borrachos que he conocido… “mi hermano”.

A pesar de ser menor esto no era impedimento para ser uno de los más conocidos del barrio, ni pensar que empecé a salir a beber más por acompañarlo al regreso que por gusto propio. En una de aquellas salidas nos fusionamos con quienes ahora son los borrachos con los que me embriago los fines de semana (e Israel (ke también baja, pero no es alcohólico, ni siquiera toma (aunque quien lo viera pensaría lo contrario (alucinante… cuatro paréntesis)))).

Juanjo, “el hombre manos de garrocha” (dedos, propiamente dicho) con su conocída frase… “este fin de semana he venido a destruirme” o “habla… unos shots”, recuerdo la primera vez que lo ví, creo que tendría 4 años o unos más, guantes, gorro, chalina de lana, diciéndole a su madre “yo no quiero esa porquería!”. Chicho, con su inusitado apuro y su… “podemos tomar en un vaso cada uno?” (bueno, también su “se van a comer eso?”, pero estoy hablando de tragos y o de comida). Leo, supongo que uno de los que más bebe (y habla :P) siempre haciéndonos saber que “el estudia comunicaciones”, estandarte que hemos tomado para hacer su presentación; haciendo de las tertulias las más entretenidas del planeta. Israel, (si, el que no bebe, y cuando lo hace se keja de resaca por una semana) siempre con su estilo y su humor (sentido del humor, no humor corporal), sus alter-egos (también había que nombrarlos), Aldrich, Geraldo, Jaime, Patancito… Son los amigos que -estoy seguro- cualquiera quisiera tener.

Nota: Aprovecho la oportunidad para pedirle a cada uno de ustedes amigos keridos, 50 lukas para salir de deudas :P

* Este es un post que tenía pendiente desde que empecé a postear en este blog, lo tenía pensado y empolvándose en los “draft”. (compruébelo akí)