No se cómo tienen mi número, me llama “…”, hablamos, dudo, acordamos, me recogen, me llevan a “…”, hablo con todos en el departamento de “…”, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo… y hoy más… trabajo, trabajo, trabajo… pero se siente muy cool pasearse como “pepe el vivo” por las oficinas de “…” aunque no niego que ya quiero que termine.