Como perder su trabajo …y no ser despedido en el intento.

Una sencilla guía para mejorar la calidad de trabajo, aumentar el sueldo, o salir por la puerta trasera.

Llevo trabajando casi 6 años en el mismo sitio, esto es más que suficiente para que el lector pueda entender que me encuentro realmente cansado de este trabajo. ¿Porqué no lo deje? pues porque me es más cómodo trabajar cerca de mi casa, no gastar en movilidad ni refrigerio, porque cuando hay mucho trabajo gano aceptablemente, porque cuando hay poco trabajo me queda tiempo para trabajar en otras cosas (ke me gustan mas) o entretenerme, y porque soy un Reptiliano más que declarado.

Nunca es tarde para empezar, el hecho que las cosas no hayan sido lo bueno que debieran hasta hoy no implica que no puedan cambiar, o que no empiece en el momento que me lo proponga (o cuando me de la gana) a tratar de mejorar mi posición en el trabajo.

Primera deducción En el sitio donde trabajo, soy el profesor, luego de la partida de mi compañero soy el UNICO profesor, y ya desde antes era el encargado de lo que correspondía al temario de los cursos (los mismos que son escogidos por mi jefe directo el dueño del centro).

Primera conclusión: Ascenso… no podre tener, porque sobre mi solamente está el jefe supremo y amo del calabozo. A menos claro está que quiera ascender a secretaria o algo parecido (lo cual no está y nunca estuvo en mis planes (valga la aclaración)). Entonces, una de las pocas mejoras que puedo conseguir es un -nuevo- aumento de sueldo (motivo de sobra para iniciar una pequeña tertulia, que se convierta en querella (“kerella” para no perder el style) y posiblemente terminemos agarrándonos a golpes en la vía pública (broma, broma!). Uno de mis argumentos será que el último aumento no satisfizo mis necesidades (alaaaaa mierrr…. dije “satisfizo”), y que tampoco cubre en la totalidad el trabajo que estoy haciendo, apoyado en el hecho de estar ganando “casi” lo mismo que ganaba hace 6 años, cuando realizaba menos trabajo del que realizo actualmente.

Primera acción Pedir un aumento, esta vez, considerable, ponerle la espada en el cuello, diciéndole que yo debería ganar una suma mucho más elevada de lo que pido, y amenazándole con dejar el trabajo (ya que soy el único profesor, se le hará agua el Q-lo); claro que me corro el riesgo de recibir un “ok, si no te conviene, puedes irte” como respuesta, pero ese es precisamente el hecho que motivó este pequeño manual.

Segunda acciónExigir las mínimas comodidades dentro del trabajo, hacer que se cumplan bajo amenaza de cobrar más o dejar el aula sin profesor (esta técnica es muy peligrosa, la probaré y anotaré las conclusiones).

Tercera acción En caso de conseguir el aumento, hacer que tenga efecto inmediato. Nada de esperar al “otro mes” para empezar, ya que, el trabajo se está haciendo desde ahora por lo tanto no voy a regalarle “mi plata” (mucho cuidado con la palabra mi plata, porque realmente aún no es “mi plata”).

Esto es todo por el momento, veremos luego los resultados de este primer enfrentamiento.