Cuenta la historia que un tio paseaba sus perros por el parque y la alameda, y de pronto, por la vereda pasa una moto a mil por hora, el tío le dice que debería tener cuidado porque puede lastimar a alguien yendo por la alemda a la velocidad del pedo con su huevada de moto… el encascado personaje (un imbecil que siempre latea por ahi con su casco blanco y no se lo saca ni para hornearse), lo manda a la mierda; un cabrito que pasaba por ahí, le pide respeto y compostura… “fuera cabro de mierda!”… “sere cabro por el culo, pero no por los puños” y empieza el show… el del casco lo quiere levantar, el cabro le lanza sendos “golpes homosexuales” (como dijeron por ahí), el del casco con pose de malo no puede levantar al cabro que le sigue dando “cachetaditas”, primero, segundo, tercer intento, cuando de pronto paf! el cabro al suelo y a reventarle la cara a puñetazos (luego el pobre tuvo que andar con lentes porque le dejaron negros los ojos).

Pero eso me hace pensar… yo siempre trato de imaginar un mundo con reglas básicas de compostura, las simples reglas que uno ejerce sobre si mismo, la única regla que vale la pena: “no jodas a los demás”… pero, si viene un imbecil así… que mierda hacemos?, la ley de la selva es muy buena, pero y si el que tiene razón está expuesto a esos tratos… que se debe hacer? eliminar al mal elemento? dejarlo que joda porque es mas fuerte? talves unirse todos los más debiles y sacarle la mierda, pero, luego vendrían las revanchas, y habría que hacer leyes para que ese ahora fuerte grupo de los más debiles, y respetuosos de la vida en cominidad, no le sake la mierda a todo el mundo? entonces llegaremos al mismo sitio? de que mierda estamos hechos?