Desde que te conocí, me enamoré de ti, desde el primer día, como un loco, te amé mucho, hasta que un día te enteráste que te mentí, que amaba a alguien más; el mundo se me vino abajo, y el tuyo también, pero tu me perdonaste y te amé, con todas mis fuerzas, estaba enamorado de ti, hasta que volviste a ver que te engañaba, te partí el corazón; y no se como, una vez más me perdonaste, entonces te juré que nunca más, y me kedé contigo, amandote, atesorándote, más que nunca, pero cuando me descubriste esta vez, supe que no me perdonarías, y aunque al final lo hiciste, en ese momento te dejé de amar…