
Caminaba por las calles, debÃa dejar un papel en la ANR, y poco a poco fui sintiéndolo nuevamente, el mismo dolor, la misma angustia, cuantas veces me asalta dondequiera que esté, pensé que lo habÃa superado, pero, hoy supe que no.
Hay heridas que se curan rápido, otras que permanecen abiertas, duelen mucho tiempo, se ocultan y vuelven. No se cuando empezó esto, pero ya quiero que termine
Llevo esto conmigo, a veces imaginando que no lo siento, tratando de engañarme, diciéndome que todo está bien, pero no es asÃ. A veces con algunas pastillas, a veces solo durmiéndo para olvidarlo, pero sigue ahÃ, igual que siempre, y a veces duele más, es como si estuviera oculto y llego a olvidarme de el, pero siempre regresa, cuando menos lo espero, cuando menos lo quiero.
Hoy dÃa, mientras caminaba por las calles vacÃas, llenas de cemento, bajo el cielo gris de Lima, decidà que es hora de acabar con este dolor, de una vez por todas, no lo soporto más, no puedo vivir asÃ; y como corresponde, lo haré de la manera más violenta que conozco, posiblemente la única que exista, aunque trate de escapar, es mi destino y terminará alcanzándome, tarde o temprano, y siempre es mejor temprano que tarde.
Será un dolor para acabar con otro dolor, se que es lo mejor, y lo haré pronto, lo se, no puedo esperar más, y aunque me asuste, solo será como un golpe, violento, y todo se acabó. Lo he pensado tantas veces, pero no me atrevÃ, porke? porke soy cobarde, porke me da miedo; pero esta vez, no lo dejaré pasar.
Iré donde ella, se que me ayudará, como lo prometió, y hasta me dijo que no será doloroso, porke sabe que no puedo solo, iré muy pronto, será un Martes, y aunque no quiero que llegue ese dÃa porke me cago de miedo, esta vez estoy decidido. No se ni como se llama, …es mi dentista, y aunque es mujer, no deja de ser una “dentista”; pero igual, tengo que sacarme de una vez por todas esta muela que viene jodiéndome por ya bastante tiempo, a menos ke, me arrepienta una vez más.
escuchándo:
Engel - Rammstein
Ella me cantó una canción, y ya no quiero morir. Mis lagrimas bailaron temblorosas al compás de su voz.
Asà fue la ultima noche, frÃa noche de invierno, camino a la estación, tres de la mañana creo, y la oscuridad solo servÃa para que perros y locos hurguen entre la basura, regándola por toda la calle.
Hace tanto tiempo que pasó y parece que fue ayer, unas cervezas muchos cigarros, y un corazón casi insensible, que se esforzaba por no olvidar sus sueños, arrebatados en una noche que lentamente llegaba a su fin, porque los sueños que vuelan alto terminan escapándose, y los que no aprenden a volar se pierden en este jardÃn, junto con la amargura de los sueños que no pueden ser de verdad, naufragan en la desesperanza, o pierden sus alas de cera y se convierten en parte del odio de este mundo.
Ha pasado mucho tiempo desde que cantaste para mi, tanto tiempo que casi puedo recordarlo todo claramente; no recuerdo que cosa cantabas, no podÃa entender lo que decÃas porque mis lagrimas y mi saliva me arrancaban las ganas de escucharte, y bastaba tomar tus manos y ver tus ojos llenos de noche para saber que esto no terminaba allÃ, y hoy lo se.
Recuerdo que no te gustaba hablar de la muerte, y cada vez que lo hacia decÃas que yo era oscuro, me encantaba que dijeras eso, aunque en el fondo me entristeciera el no poder hablarte de mi sin que me juzgues, creo que siempre tuve miedo a la muerte -y hoy es mas fuerte- y hablar de ello era una forma de no ir a su encuentro.
Y que poco a poco me fuiste dando razones, no para vivir, solamente para no morir. Me gustarÃa tanto sentir como tu sientes, creer en lo que crees, saber lo que tu sabes.
Recuerdo que te gustaba “Canción para mi muerte” de Sui Generis, me gustaba cantarla para ti, y me gustaba ver como te esforzabas por tocarla en la guitarra, y yo solo sonreÃa, era feliz, intentabas cantar, tal vez sin conocer todas las palabras, y eso era algo especial, al menos para mi lo era. No se porqué te gustaba esa canción, o tal vez si, tal vez me creÃas cuando te decÃa: “todo es asÃ, todo está condenado a morir”, solo que ahora… ahora yo tengo miedo de la muerte.
Ya en la estación todo fue muy pronto, querÃa abrazarte y besarte mas que nunca, pero tonto como siempre, no se porqué, solo un abrazo un pequeño beso y “cuidate mucho”. Al salir no me sentÃa tan mal, “tengo cosas que hacer, muchas cosas”. Nunca hice nada de lo que debÃa.
Recuerdo que al regresar al cuarto encontré todo como la noche anterior, botellas en el piso, colillas de cigarro, y cenizas de esperanzas calcinadas con su propio fuego, una guitarra embarrada de recuerdos, la huella de tu mano en mi pared, una cama con sabanas sucias de noches de amor mojadas en alcohol, y alumbradas por la luz de la oscuridad; enciendo un cigarro y me siento a ver como el fuego lo consume, asÃ, poco a poco, el humillo blanco se vuelve parte de la nada, parte de esta mañana incompleta.
Me cantaste una canción, para mi, y hoy no quiero morir. Ha pasado ya no se cuanto tiempo pero todavÃa siento tus manos acariciando mis miedos, en un taxi con la noche a cuestas y el tiempo mordiendo los corazones, porque ella tenÃa que irse, a vivir sus sueños, porque yo no formaba parte de sus sueños, debÃa irse como llegó, un dÃa de invierno, con el sucio cielo de color gris que tiene esta ciudad; asà como llegó, regalando una sonrisa.
Prometà buscarte, solo para ver tus ojos tiernos que no pueden llorar, que no necesitan parir una lagrima húmeda y frÃa; para ver tus labios exprimiendo un cigarrillo, que antes de escapar al cielo toma el tiempo para robarte un beso sin que te des cuenta, para probar de tus ganas de vivir, para darte lo que no tengo, para darte lo que soy.
Hace frÃo, tal ves es la mañana más frÃa de este veloz invierno, pronto estaré contigo, me lo dice mi corazón, y cuando el corazón te habla solo tienes que escucharlo, y tu sabes eso, porque si no hubiéramos escuchado al corazón no habrÃamos contado esta aventura.
Nunca estaré contigo… me lo dice mi corazón y una sucia mancha roja que estalló en mis brazos, embarrando las sabanas, y corre de mis manos estrellándose violentamente contra el suelo.
Y pienso… no hace tanto tiempo, realmente son solo unas horas desde que te fuiste, y ya no soporto el vacÃo; solo unas horas y me estrangula la angustia, la soledad…
Ella me cantó una canción y ya no quiero morir, y tengo miedo, y ya casi no puedo sostener esta botella rota entre mis manos, solo tengo frÃo y puedo escuchar a mi corazón que late cada vez más lento. Te espero allá.
*Escrito en el 2000
Tengo que escribir esto, sino, mañana ya no importará.
Al principio fué muy gracioso, ella era la pequeña alumna de un compañero mio, en ese tiempo yo todavÃa no dictaba clases, su salón era uno de los que más me gustaba, porque aprendÃan rápido, se portaban bien, y algunas veces, traÃan galletas o chocolates para su profesor, y a veces también para el chico que trabajaba allà y se sentaba al fondo del salón, haciendo tipeos, o quien sabe que cosas, un chico con el pelo largo, que nunca hablaba nadaâ?Š yo.
Poco a poco pasó el tiempo, empecé a dictar clases y por una de esas cosas terminé dictando clases en su salón, asà conocà a Katherine ella es una chica muy especial, siempre hace preguntas sobre lo que no entiende y a veces sobre cosas que si entiende, pero pregunta no se porqué.
Poco a poco fuimos tomando confianza, como para hacer algunas bromas, no solo con ella sino con todos los chicos de su clase: Luis â??Cronos”, César, DoralÃ.
Tuve que dictar tres cursos a su clase, entonces ellos me eran bastante familiares, después de más de seis meses, era inevitable.
Poco después, gracias al empeño que ella le puso a sus estudios, mi jefe le ofreció trabajo con nosotros, a manera de práctica, a cambio ella no pagarÃa por los estudios, su trabajo consistÃa en ayudarnos con los trabajos de tipeos.
Esto causó que nos viéramos mucho más seguido, todos los dÃas en la mañana, en la tarde, cada vez la confianza era mayor, sobretodo de mi parte, porque ella nunca llegó a tutearme; siempre me llamaba â??profe”, y me trataba de â??usted”; por más que le haya jugado muchas de mis mejores bromas, y no haya reparado en reirme a carcajadas.
Recuerdo una vez que le dije que yo sabÃa escribir en arameo, ella es muy inocente, tiene en sus ojos ese brillo; confÃa siempre en las personas.
Al poco tiempo ella no solo hacÃa tipeos, sino que me ayudaba con todo lo que era diseño, traté de enseñarle todo lo que pude, muchas veces me ha salvado de apuros, cuando tenÃa que entregar un trabajo y dictar clases al mismo tiempo. Aprendió rápido.
También le pedà a ella que me ayude a pasar mi diario a la computadora, jajaja, ella es la primera persona que lo leyó, y era especial ver cómo disfrutaba leyendo, sobre todo las partes donde por alguna razón yo habÃa escrito un insulto, una lisura, o cualquier cosa; como leer que â??su profeâ?? habÃa fumado marihuana, o que hablaba muchas malas palabras.
Creo que poco a poco nos hicimos amigos. Ella sabe hacer favores, y rie de casi todo.
Ayer Katherine terminó sus estudios aqui. Và a mi jefe hablando con ella, pero no sabÃa de que.
Acabo de saberlo, mi jefe no tiene dinero para pagarle por su trabajo.
Katherine no vendrá hoy, me siento mal, porque no tuve oportunidad de despedirme, ni decirle que la considero mi amiga.
* Septiembre 2000
Cat Stevens - Father & Son
It’s not time to make a change
Just relax, take it easy
You’re still young, that’s your fault
There’s so much you have to know
Find a girl, settle down
If you want you can marry
Look at me, I am old but I’m happyI was once like you are now
And I know that it’s not easy
To be calm when you’ve found something going on
But take your time, think a lot
Think of everything you’ve got
For you will still be here tomorrow
But your dreams may notHow can I try to explain
When I do he turns away again
And it’s always been the same, same old story
From the moment I could talk
I was ordered to listen
Now there’s a way and I know
That I have to go away
I know I have to goIt’s not time to make a change
Just sit down and take it slowly
You’re still young that’s your fault
There’s so much you have to go through
Find a girl, settle down
If you want you can marry
Look at me, I am old but I’m happyAll the times that I’ve cried
Keeping all the things I know inside
And it’s hard, but it’s harder to ignore It
If they were right I’d agree
But it’s them they know not me
Now there’s a way and I know
That I have to go away
I know I have to go
Hay veces que sin kerer golpeamos, y es doloroso, pero es más doloroso cuando nos estamos golpeando a nosotros mismos.
Hay marcas que no se notan, porke se llevan por dentro.
Kisiera volver a ser niño, cuando los grandes problemas se limitaban a conseguir el dinero para comprar algún dulce.
Kisiera salir a la calle, y correr con todas mis fuerzas, correr contra el viento, y estrellarme en una pared, y reventar, reventar como revientan las gotas de lluvia estrellándose contra el suelo, salpicando los pies de la gente que presurosa trata de buscar refugio… quien sabe como será eso, por akà nunca llueve…
“Un cuento es un relato en en el que lo que interesa es una cierta tensión, una cierta capacidad de atrapar al lector y llevarlo de una manera que podemos calificar casi de fatal hacia una desembocadura, hacia un final.”
-Julio Cortázar-
Hace un tiempo ya, estaba buscando cuentos en la red, me topé con un tipo literario muy peculiar, los micro-cuentos y/o micro-relatos. “Ultracorto” es el nombre que se le dá al tipo de cuento ke, además de poder contar con todos los ingredientes de un cuento normal (introduccion, nudo, desenlace), no tiene una longitud mayor de 200 palabras. Entre ellos, hay algunos que son famosos, por ejemplo “el dinosaurio” (Agusto Monterroso - 1959).
Cuando despertó, el dinosaurio todavÃa estaba allÔ
“El dinosaurio” ha dado origen incluso a reescrituras y ha sido motivo de referencialidad al momento de la emergencia de otro relato. (Entre paréntesis, no puedo dejar de pasar la oportunidad de recordar el texto monterrosino y cómo motiva la escritura de otro texto: “Cuando despertó, el dinosaurio todavÃa estaba allÔ, escribe Monterroso, y el mexicano José de la Colina haciéndose eco arma el siguiente artefacto textual:
“Le pregunté a la culta dama si conocÃa el cuento de Augusto Monterroso titulado El dinosaurio.
-Ah es una delicia -me respondió- ya estoy leyéndolo”. El lector informado captará el guiño irónico de este relato que desacraliza y hace la parodia del lector culto. Cierro el paréntesis).
Todos los estudiosos del cuento ultracorto señalan que el elemento básico y dominante debe ser la naturaleza narrativa del relato. De otra manera, nos encontramos ante lo que algunos autores han llamado un minitexto pero no ante un minicuento; es decir un texto ultracorto, pero no un cuento ultracorto.
¿Qué distingue pues al micro-relato del cuento? Para Edmundo Valadés, quien utiliza el término minificción sin distinguir entre minicuento y micro-relato, “lo importante es la acción”, aunque más adelante casi se desdice: “lo que opera en las minificciones certeras o afortunadas es un golpe final de genio” (1993:286). Las dos apreciaciones no discreparÃan si aplicara la primera al minicuento y la segunda al micro-relato, cambiando “genio” por “ingenio” para mayor precisión. Porque en el desenlace del minicuento hay acción, hay un suceso que se narra. Mientras que en el desenlace del micro-relato no sucede nada en el mundo, sino en la mente del escritor (y afortunadamente, también en la del lector cómplice). Por eso, el desenlace del micro-relato es sólo una entelequia. Dicho de otra manera, el minicuento resulta en lo que le ocurre a alguien, mientras que el micro-relato resulta en lo que se le ocurre a alguien.
¿Qué necesita un texto para ser considerado cuento?
Situación inicial: HabÃa una vez, un niño que…
Un disparador: Mostrando su peluda cabezota, el oso…
Conflicto: Al enfrentarse, ambos…
Resolución: El niño se sirvió un digestivo, el pelo de oso le provocaba acidez…
Akà una selección de algunos cuentos cortos, entre ellos mi favorito… La carta
“La carta”, de Luis Mateo Diez
Todas las mañanas llego a la oficina, me siento, enciendo la lámpara, abro el portafolios y antes de empezar la tarea diaria, escribo una lÃnea en una larga carta donde, desde hace seis años, explico minuciosamente las razones de mi suicidio.
(more…)
Y como habÃa vaticinado, la noche de ayer se presentó movida, hubo asistencia masiva (por llamarlo de alguna manera) dirÃamos que del grupo de amigos que usualmente nos reunimos, solo faltaron 2 (chicho y juanjo), el resto de nosotros (israel, leo, patancito, asterion, jaime, raul, gerald y yo (espero no olvidar a nadie) nos pasamos la noche (hasta que me kede dormido en el sofá a eso de las 5 am) cheleando; chelas por akÃ, chelas por allá, trasladamos la reunion a la sala, porke eramos bastantes como para estar en mi cuarto, música de fondo, y la gente haciendo lo de siempre (eso que me encanta de cuando nos reunimos) “hablar”. El cosmos, las galaxias, el origen del mundo, la teorÃa de la relatividad, la velocidad de la luz, logarÃtmos y algebra, música, anécdotas de una u otra cosa, en fin, temas de lo más diversos, con gente empapada en cada uno de los temas sobre los que habla, me encanta este grupo de gente, todo el tiempo conversaciones interesantes, matizadas con el humor negro, el sarcásmo, la ironÃa, en fin, todos akellos ingredientes que hacen amena una plática, y más aún, cuando todos estan de acuerdo en casi todos los temas. Talvez a algunos les parezca aburrido, pero no lo es, cuando cada uno puede aportar algo a la idea que se va construyendo.
Yo estaba muerto desde mucho antes de comenzar, la noche anterior solo dormà 3 horas y luego “al trabajo”, durante el dÃa un poco de cafeÃna para despejarme, y en la noche no necesitaba una invitación para caer como piedra, aún asà creo que cumplà honrosamente. Aunke el que se llevó los laureles de la noche fué Asterion, no solo porke el compró mas chelas, sino porke nos sorprendÃa con cada cosa nueva sobre la que ha estado investigando. El y Gerald se kedaron en mi jato, los demás se fueron a las 6 de la mañana llevándose una botella de cerveza para terminarla en el camino.
El dÃa de hoy, pasó bastante trankilo, conversando con Gerald, escuchándo música, o viendo alguno que otro video, hasta las 4 mas o menos, cuando tuvo que retirarse (con toda la tentación de tomarnos la chela que kedaba en la refri). Luego, por el msn me dijeron que habÃan pensado reunirse en la casa de Leo a las 6, para ver si “hacÃamos algo” (seguramente ver alguna pelÃcula, o terminar la chela que kedó), me preparaba para salir, cuando se apareció “C”; ta’ madre -pensé en un principio- tenÃa ganas de salir!, pero después pense que no era tan malo kedarme en casa con ella. Conversamos un poco, me reclamó porke no la llamaba, y le dije que anduve muy ocupado (la verdad es que me da igual si viene o no viene, y a veces prefiero que no venga) pero, creo que a nadie le caen mal un par de besos una vez al mes, o simplemente estar abrazado a otra persona, tiernamente (aunque no se pretenda ir mas allá de unos besos y abrazos).
Obviamente, ya renuncié a la idea de llegar mas allá con ella, si bien para mi lo de la virginidad es cosa de cada uno, y lo puedo respetar (aunque se que mas de uno me llamarÃa “huevón”), pienso que será mejor para ella si no soy yo el primero, total, como ella sabe, no estoy interesado en ningun tipo de relación sentimental con nadie, y ese es el motivo por el cual no la llamo.
Se kedó un par de horas, luego la acompañé a su casa, y a ver cuando se aparece otra vez. ¿porke sigo con esto? no lo se, talvez deberÃa decirle que no venga más, o talvez solo deberÃa “dejarme llevar”, pero ya no puedo dejarme llevar, ya estoy borrando esa parte de mi comportamiento, y no puedo verla sin repetirme a mi mismo: “no te acostumbres”, “deja que se aburra”, en fin, veremos que pasa, creo que kedé curado por fin de aquella debilidad, que me convertÃa en “55 kilos de chancaca” ante la idea de una relación sentimental, ya no creo en esas tonterÃas del amor eterno (todos sabemos que el amor eterno dura 4 meses), y si bien puedo intentar talvez algo con alguien, estoy listo para tomarlo como lo que realmente es, algún tipo de unión entre seres humanos que prometen más de lo que pueden cumplir, creo que estoy creciendo, y puedo ver las cosas con real “objetividad”.
Ahora estoy zombie, tengo sueño, pensaba kedarme trabajando, pero acabando esto me voy a dormir.
Anoche nos reunimos con Gerald, se juntó toda la gentita de hueving (leo, chicho, israel, gerald(obvio) y yo, y nos agarramos a botellazos, la noche estuvo plagada de bromas, risas, gritos, un par de golpes y un arreglo musical, un duo a cargo de chicho y el que les escribe.
En medio de la noche, mientras mirábamos páginas de mujeres con pocas prendas, se nos ocurrió entrar e la página que está de moda, aquella donde la gente manda sus fotos pidiendo disculpas por la elección de Bush, y se nos ocurrió hacer una fotito alusiva. La enviamos, pero posiblemente no la pongan por el spam, asà que la pongo por akà para que sea de dominio público.
Ya se empiló la gente, y dicen que esta noche es el segundo round, yo aún tengo un poco de resaca, espero estar en óptimas condiciones para la noche, que al parecer, promete otra velada llena de conversaciones cargadas de (como decÃa Renzo qepd) “testosterona”.
Editado 14 de Noviembre
En vista de que no subÃan la foto, me và forzado a modificar el mensaje, le kité la parte que dice “ustedes se lo merecen”, le agregué nuestra nacionalidad, y le reduje un poco el tamaño, esta vez si tuvo efecto, y se puede ver en la siguiente dirección: http://www.sorryeverybody.com/gallery/383/.
No tienes que temer, no hay nada porke competir…
El Origen De Los Fundamentos (En La ClavÃcula Del Transtorno Enlokecido) - Daniel F
Hay locuras que vienen despacio
hay locuras que no son de akÃcuando me besas, que locura,
cuando me abrazas, ya fuÃhay locuras que pasan de largo
hay locuras que vienen asÃcuando te acercas, que locura
cuando me tientas, ya fuÃcuando me besas, que locura
cuando me abrazas, ya fuÃ.
escuchándo:
El Origen De Los Fundamentos (En La ClavÃcula Del Transtorno Enlokecido) - Daniel F
A veces me sucede esto, como ahora. Solo estoy en mi trabajo, tengo a mi izquierda un gran ventanal a la calle, trabajo en el primer piso, a mi derecha, muy cerca tengo un gran armario metalico, donde están mis revistas (las que uso para trabajar y distraerme a veces), discos compactos de programas de computadora y discos de música, cajas con partes de computadoras muertas, papeles, muchas cosas, una cajita para la basura, de color azul; juguetes para la venta, cosas asÃ.
Puedo ver una mañana semi soleada a travez de las ventanas, y gente que no deja de ir de un lugar a otro allá afuera, en la calle.
Tengo los pies helados, eso ya es normal; no quiero tocar el suelo, por eso los coloco sobre un banco que tengo debajo de la mesa; estoy sentado en una pequeña silla de madera (dicho sea de paso que está muy dura e incomoda), tengo una pequeña mesita, en ella apenas me queda espacio para mi â??pentium III”, 450 mhz, 64 megas de ram, disco duro de 9.1 gigas, lectora de 52x, mi pentium III, no es mia realmente, es de mi jefe, pero creo que existe un absurdo vinculo sentimental, es una maquina, pero es algo muy especial, he pasado junto a ella mas de un año, me ha ayudado a hacer todo lo que hice este último año, se que no tiene vida, no podria decir que tiene sentimientos, pero me da lo que quiero de ella, y hasta a veces me da problemas, es parte de mi vida ahora.
A veces los domingos, cuando no tengo que trabajar, vengo solo para usarla, para estar aqui, para que nadie más la toque, creo que esto es lo que mas voy a extrañar cuando deje de trabajar en este lugar.
La música para mi es algo mágico, pienso que nunca llegaré a entender, me transporta dentro de una pelÃcula, a veces cuando ando por las calles oigo la música dentro de mi, me hace sentir bien, algunas veces mientras escucho música me dan ganas de correr, de saltar, de gritar sin fin, ganas de coger mi guitarra y ponerme a tocar, me dan mucha energÃa, y veo a la gente que me rodea que muchas veces escucha la misma música y parecen no sentir lo mismo. Me reprimo.
Tengo un par de parlantes aquà para poder escuchar música, ahora escucho un cd que no habÃa escuchado nunca, nunca en mi vida; no se que es lo que me pasa, a veces cuando escucho música como ahora, siento unas incontenibles ganas de llorar, sin motivo, solo llorar.
Un psicólogo me dijo una vez que lloramos porque no podemos ordenar en la cabeza todas las cosas que hay, y eso es lo que hace que lloremos; no lo sé, en mi cabeza debe haber muchas cosas horribles porque muchas veces, a solas aqui frente a esta estupida maquina, tengo ganas de llorar, y recuerdo momentos pasados, momentos tristes deben ser.
Imagino dÃas soleados, con tanto brillo que las imágenes desfilan difusas, perece una pelÃcula, donde no hay sonido, solo imágenes que se suceden, son paisajes muy hermosos muchas veces, pero solitarios, me falta alguien con quien compartirlos; porque cuando sueño despierto casi siempre estoy solo y con el recuerdo de los que se fueron.
Estoy aquà en mi trabajo.
Ya no quiero escribir más, me voy al baño a llorar�
*Septiembre 2002
Con los pasadores de las zapatillas atados, la billetera al bolsillo de atrás, un poco de desodorante, un polo limpio, una camisa arrugada, y el infaltable canguro con el diskman… ya estoy listo para ir de expedición. A donde? a Lima la horrible, mas bien a surco, que está mas bonito, pero igual tres horas de viaje (ida y vuelta), tiempo suficiente como para poder observar toda la fauna, desde los vecinos, hasta la gente que vive quien sabe donde.
Pongo la música, empieza Jean Leloup a cantarme al oido, y empiezo a caminar como si estuviera en mi propia pelÃcula. Subo a la combi, faaaaauccet, faaaauccet la marinaaaaaa, me voy al fondo y me preparo para el viaje con ribetes interprovinciales (porke se podrÃa salir de Lima provincia si me fuera hacia el norte y no hacia el sur), empieza el viaje…
La gente bota su basura por la ventana del carro, que no pueden guardarla hasta encontrar un basurero?
Miro para otro lado y pienso, porke tanta crÃtica a los cobradores? este parece correcto, le pagué directo y me dio vuelto, me dijo “por favor” y “gracias”, será que no se fijan en estas cosas, claro, supongo que la mayorÃa no es asÃ, será que nadie les dice nunca “por favor” y “gracias”, y sin embargo, esperan ese trato.
Yo recuerdo, que cuando yo era cobrador, decÃa “por favor” y “gracias”, supongo que la gente no se fija que es un trabajo bien jodido, pasar tu vida en un carro, desde las 5:30 am hasta las 11 o 12 de la noche, y al otro dÃa empezar otra vez, a veces con el tiempo justo para comer, o comiendo en el carro. A veces te dan ganas de “bajar de peso” en el camino, y estás que no te aguantas, y la gente va por aki? va por alla? bajo en la esquina te dije!, siempre pago 0.50, y el chofer (ke tb tiene la misma rutina) cobra pasaje, cobra, mira si viene atras, mira si hay tombo, suben, bajan. Supongo que llega un momento donde todo te llega, y empiezas a cambiar. Cuando trabajaba, solo descansaba los domingos, y me la pasaba durmiendo, pero si hubiera tenido esposa o un hijo, me hubiera pasado el dÃa con ellos, salir a pagar mis servicios, como quien pasea a la familia. Como será.
Sigue mi viaje, y veo como va cambiando la arquitectura de la ciudad, menos casas sin terminar, y mas casas con colores “pastel”, gente de mayor estatura, y mas blanquitos, oh si, estoy en miraflores, pero también los blanquitos tiran la basura en la calle, que conciencia.
Me bajo de la combi, con la música reventando en mis oidos, y dentro de mi burbuja, el protagonista de la pelÃcula. Llego a la Asamblea Nacional de Rectores, voy directo al departamento de personal, encuentro a la bendita señora, me recibe la carta poder, ¿cómo está tu mama? me pregunta mientras sella las copias, y me dice, “lo que si, la próxima vez que vienes, el lunes puede ser, traes copias de la electoral de tu mamá, y su certificado de supervivencia”, y yo, ok, está bien; mientras en mi mente pienso… vieja de mierda, ayer habláste por teléfono con mi mamá, ya sabes que está viva, pero al menos le hubieras dicho que mande eso, para no venir por las huevas, ahora tengo que regresar el lunes. Salgo con una sonrisa …saludos (a la concha de tu madre).
Me pongo los audÃfonos, y me meto nuevamente enla burbuja, en el camino me despierta el olor a jazmin, me detengo en el jardÃn, que rico huele, como me gusta ese olor…
Subo al carro y empieza el camino de vuelta, no puedo relatar que pensaba, porke dormà todo el camino, un viaje a china por las puras, pero todo el tiempo estuve en el mejor lugar (diskman), y olà jazmÃn…
Escuchándo
Voilà - Jean Leloup