Siempre me gustó mirar las manos de mi mamá, son muy femeninas, con sus largas uñas, sus dedos, y la suavidad que se siente al tacto. Sus manos son más oscuras que las mías â??soy negritaâ?? me dice, con una super sonrisa y unos ojitos alegres detrás de sus gafas.

Mi madre es pequeñita, bueno no lo es tanto, pero yo la veo pequeña, la veo hasta indefensa, no llego a imaginarmela peleando por algo, tiene el cabello negro, lacio; es muy tierna. Me gusta mucho cuando habla imitando a un bebé, ella sabe como robarme una sonrisa siempre.

Ella es hipersensible (creo que de allí salí llorón y cariñoso) está siempre atenta a los detalles, al besito de despedida, o los yá clásicos: â??papito ya debes cortarte los pelos, pareces loco”, â??hijito afeitate esa barba fea, pareces chivo”, y su cara cuando le digo que voy a hacer alguna locura.

Mi madre es técnico en estadisticas, trabajó en las universidades, trabajó en el congreso, cuando hace sus papeles para cualquier cosa siempre mantiene un orden impecable.

Ella es la que me espera muy de noche cuando llego de alguna fiesta, o de beber, o del internet. A veces el sueño la vence, pero casi siempre está en su cuarto con la luz apagada y los ojitos abiertos, esperando su besito de buenas noches.

Linda es mi madre, podría llenar várias páginas web, varios servidores hablando de mi madre, no se porque normalmente no puedo ver todas las cosas simples que la hacen tan especial para mi.

Ahora mi mamá es ama de casa, tiene la casa muy limpia, y la comida caliente y a tiempo, para cuando llego del trabajo para almorzar, está vindo la novela o tejiendo algo para su nieta (mi hija, que en realidad es hija de mi hermano). Ella es hacendosa, no le gusta normalmente estar descansando, acuéstateâ?? le digo y me responde â??no hijito, como me acuesto si tengo tantas cosas que hacer”. A veces alcanzo a ver cómo se queda dormida sentada en el sofá mientras almuerzo.

Le tiene mucho miedo al mar, nunca entra hasta adentro, le tiene fóbia a los temblores, al sonido del viento, a los ascensores.

Así es mi madre. Y ella sabe cuánto la quiero.

Mi padre, no puedo evitar mostrar una sonrisa mientras escribo esto; tiene buena caligrafía y mala ortografía, me gustaría firmar como firma él. Mi padre es lo que podriamos decir (en mi pais) un â??cholitoâ?? un â??serrano”, no es alto (antes era mas alto que yo, pero ahora ya no lo es, je, je, todos crecemos un poco) pero hablando del cholito puedo decir que es una de las personas más tercas que conozco, sino la más; nunca dá su brazo a torcer, me enseñó a no bajar la cabeza, a no bajar los brazos, a tener orgullo (pero no recuerdo cuándo lo olvidé), es un indio, está enfermo pero sigue trabajando.

De chico trabajaba en el campo, aprendió algunos oficios, mantuvo a su familia, nunca me faltó nada, sentí su amor. A pesar de que a veces era muy duro, a pesar de que era muy prepotente, y de que su palabra era ley (y yo que odio las leyes), no le tiene miedo a nada â??si algo tiene que pasarâ?Š pasará hagas lo que hagas”, excepto a las inyecciones intramusculares, una vez le pusieron una y anduvo cojeando casi tres días, pero que bien que soporta el viejo las inyecciones intravenosas, hasta parece que le gustaran.

Durante mi adolescencia tuve bastantes peleas con él, por la forma como me vestía, por la música que escuchaba, por que salía o porque no salía, siempre discutíamos y siempre yo perdía.

Cómo le dolió cuando dejé la universidad; pude sentir que lo había lastimado, pero no pude seguir con algo que yo no quería.

Mi padre era mecánico, uno de los mejores que he visto (puesto que en la familia conocíamos algunos)y a veces las hacía de chofer en la empresa donde trabajaba. Tiempo después dejó su trabajo en busca de un sueño, trabajamos juntos, hombro con hombro, en aquel tiempo cuando hurgué en el mundo del transporte â??La Combiâ?? como la conocemos acá, camionetas rurales que transportan a la gentede mi ciudad. Trabajando con mi padre conocí el valor verdadero del dinero, conocí al hombre que me había alimentado tantos años, me gustó la experiencia. Nos hicimos más amigos, y a me apena que las cosas no salieran como lo planeó, pero el sigue allí. Yo cambié de rumbo, ahora hago otra cosa, pero el sigue llevando a la gente que mueve este pais. Me encantaría poder hacer que él ya no trabajara, que tuviera el tiempo para viajar por el pais como quiere, o para correr junto con él en un auto de carreras (rallie) en los caminos del Inca como es su sueño, aunque lleguemos últimos.

Mi viejo fué desauciado por los médicos dos veces, no sé como es que está vivo, debe ser por lo obstinado que es él. Pero me alegra mucho, que el sea obstinado con eso. Anda enfermándose pero no para de trabajar.

Mi padre, el â??cholitoâ?? que maneja un carro de servicio público, es el hombre más grande que he conocido en toda mi vida, lo admiro y aunque no recuerdo cuándo fué la última vez que se lo dije (creo que fué hace demasiado tiempo) lo quiero mucho.

Mi viejo tiene manos de hombre, no como yo que tengo manos de pianista, no puedo romper un lapiz. Sus manos están acostumbradas a torcer fierros, a romper pernos y agarrar herramientas, manos con cortes y huellas de años de trabajo.

Hace dos días atrás; mientras tomaba desayuno y mi madre me acompañaba, me fijé en sus manos, hace tiempo que no las miraba asi con calma; están arrugadas, â??todos los viejitos tenemos las manos asíâ?? me dice â??pero son suavecitasâ?? su cabello ya no es negro está blanqueándose, y ya no tiene la energía de antes aunque ella dice que si.

Ayer estuve con mi padre en la noche, haciendo algo que hacemos todos los años estando próxima la fiesta religiosa del señor de los milagros, y me dí cuenta que mi padre no sube al cajón como antes, antes casi saltaba, ahora lo hacía poco a poco, ayudándose con las manos, con los brazos, haciendo una parada, su cabello está blanco, y no camina tan rápido como antes y se cansa bastante, sus gafa cada vez son más gruesas y tiene problemas para ver los subtitulos en la tv.

Hoy estoy en la casa de mi abuela, en la pc de mi tía, mis padres están en un retiro religioso y no sé porqué no fuí con ellos. Estoy llorando (como siempre). No quiero que se vayan, daría lo que fuera porque se quedaran conmigo, quiero que mi madre esté siempre en mi casa con la comida caliente y mi padre llegue de trabajar tarde, vean tv juntos y se duerman hasta el siguiente día.

Ahora estoy sufriendo mucho porque comprendí que el tiempo está pasando y día a día ellos me están dejando y no puedo hacer nada.

*Octubre 2000